EL POR QUÉ DE MI CANDIDATURA

Me postulé a la alcaldía de Salt Lake City porque me importa la gente que vive y trabaja en esta ciudad, porque no hemos sido incluidos en la toma de decisiones que afectan nuestra vida.

Como contribuyente, me preocupa la economía local. Me preocupa también que no mantengamos bajo control los gastos administrativos de la ciudad. Como persona que aprecia el valor de ser estratégico, me interesa el sistema de transportación local y cómo hasta ahora, en esta área, se han llevado a cabo decisiones arbitrarias que no obedecen a un plan maestro. Como madre, me preocupa la calidad del aire que respiramos y la falta de soluciones sostenibles a largo plazo. Como residente de Salt Lake City, sé que necesitamos un gobierno transparente, abierto, un gobierno en el que todos trabajemos juntos en busca de soluciones comunitarias.

Los 13 años que exitosamente serví en el cuerpo legislativo y los ocho en los que he sido parte del equipo administrativo de la Oficina del Alguacil del Condado son el mayor ejemplo de mi experiencia política y mis habilidades de liderazgo. Como alcaldesa, seré la líder sólida y colaborativa que esta comunidad requiere.

Salt Lake City cuenta con una tasa baja de desempleo y una economía en crecimiento. Es un buen lugar para vivir y trabajar pero podría ser mejor. El crecimiento que se anticipa en los próximos 20-30 años es significativo y debemos actuar ahora para solventar adecuadamente nuestras necesidades presentes y, simultáneamente, planear para el incremento en población, tránsito e infraestructura.

Durante la última década, los residentes de la ciudad hemos lidiado con incrementos en los impuestos prediales y aumentos en las tarifas de los servicios y multas. Incluso así, no hemos podido mantener a largo plazo ningún esfuerzo de desarrollo económico. La ciudad se endeuda cada vez más. La infraestructura básica está en mal estado y los proyectos de mantenimiento se atrasan y se acumulan. Estamos tomando prestado del futuro para sostener nuestro presente.

Bajo mi liderazgo, la ciudad contará con un sistema de gobierno abierto y de fácil acceso. Seremos socios y defensores de sus residentes, no adversarios. Estableceré una relación de trabajo positiva con la Oficina de Desarrollo Económico del Gobernador (GOED) ycon la Corporación de Desarrollo Económico de Utah (EDCU), dos organizaciones que pueden ayudarnos a aprovechar las oportunidades que existen para traer a la ciudad compañías que ofrezcan empleos sostenibles y compatibles con la economía local. La presente administración no ha utilizado adecuadamente los recursos que estas dos agencias suministran.

Como alcaldesa, crearé un equipo sólido de trabajo enfocado en el Desarrollo Económico. Este equipo contará con un Director de Desarrollo Económico altamente calificado. Durante los últimos ocho años, este puesto ha visto una entrada y salida desmesurada de candidatos y actualmente se encuentra vacante. Yo propongo un equipo formado por miembros de trasfondos diversos y experiencia en distintos aspectos de nuestra economía, experiencia en pequeñas empresas, corporaciones, comercio internacional y economías culturales.

Mi plan de crecimiento para la ciudad será estratégico y sostenible, fincado en la colaboración y el aporte de la gente que vive aquí. Los proyectos deber ser predecibles y consistentes con los planes maestros de la ciudad. Cada sector de nuestra ciudad presenta áreas de oportunidad que deben ser aprovechadas. El análisis cuidadoso y la planeación metódica impedirán que los nuevos proyectos afecten negativamente a centros comerciales establecidos (por ejemplo, el impacto de Gateway en Trolley Square o el de City Creek en Gateway).

Alinearé a Salt Lake City con el enfoque en innovación sostenible que el estado promueve—la industria aeroespacial, aceleradores, energía renovable, servicios financieros, ciencia y tecnología, programación, etc. De esta manera, nuestra ciudad se beneficiará directamente de las prioridades e iniciativas del plan de desarrollo económico estatal.

También me asociaré con especialistas en el área de desarrollo laboral para crear una fuerza laboral educada que satisfaga las necesidades de las empresas existentes, las que están en crecimiento y las nuevas.

Cultivemos el vibrante lado oeste

Nuestra ciudad ha estado enfocada en el desarrollo del centro y Sugar House. El vibrante y multicultural lado oeste ha sido ignorado. Es hora de utilizar al máximo las oportunidades de crecimiento en los corredores más importantes y los vecindarios al oeste.

  • Se deben crear nuevas áreas en la Agencia de Reurbanización (RDA) al oeste de la autopista I-15. Las nueve áreas de la RDA están enfocadas en proyectos en el centro de la ciudad y en Sugar House. Estas áreas deben expandirse a donde exista oportunidad de revitalizar comunidades.
  • El corredor a lo largo del Jordan River debe ser aprovechado. Debemos restaurar su hábitat y crear espacios abiertos para el esparcimiento. El desarrollo de este corredor debe fincarse en proyectos educativos, de recreación, proyectos que eleven su valor regional y lo transformen en un orgullo para la comunidad.  Debemos hacer de este espacio algo comparable a lo que se ha hecho con las Montañas Wasatch.
  • Se debe identificar y urbanizar el lado oeste para crear distritos comerciales similares a los de las calles 9 & 9 y 15 & 15 en el este.
  • Hay que establecer prioridades en lo que a proyectos de transportación pública se refiere. El lado oeste no cuenta con la transportación pública adecuada para servir a sus residentes. Se necesita expander y mejorar las rutas, los tiempos de servicio y crear una infraestructura adecuada en las paradas. La ruta del TRAX North Temple necesita un Park’n’Ride
  • Debemos planear hoy para que la ciudad se beneficie de las vastas oportunidades que ofrece completar el Corredor Mountain View.

Tomemos las riendas del gasto que implica tener un negocio en Salt Lake City

Nuestros líderes empresariales, los dueños de las pequeñas empresas y negocios, y los que contemplan ser empresarios en nuestra ciudad están inundados de tarifas y formalidades burocráticas. Desde julio del 2013, el Programa de Tarifas Consolidadas ha estado ligado al Índice de Precios al Consumidor provocando el incremento anual de tarifas sin justificación. Los líderes concejales del ayuntamiento no hacen nada al respecto. Yo revisaré nuestros procesos y tarifas:

  • Voy a llevar a cabo una auditoría completa de nuestras tarifas empresariales.
  • Congelaré los incrementos anuales automáticos de estas tarifas.
  • Eliminaré la tarifa por empleado—la cuota que la ciudad cobra a un empresario por dar empleo a una persona.
  • Incrementaré la transparencia en cuanto a tarifas al publicar una lista anual de cambios a las mismas.
  • Arreglaré las tarifas de impacto—hay que alinear estas tarifas con los costos verdaderos de construcción y desvincularlas de suposiciones obsoletas sobre urbanización.
  • Tomaré control de los gastos departamentales innecesarios y reencauzaré los impuestos recabados para financiar las mejoras urbanas que promuevan y sirvan a nuestras empresas.
  • Consideraré más revisiones a las tarifas de impacto para incluir tasas variables.

Hagamos una ciudad más favorable al comercio

Mi visión para Salt Lake City fomentará un ámbito favorable al establecimiento y crecimiento empresarial. La pequeña empresa es una parte integral de la ciudad. Es así como una ciudad prospera. Los dueños de estas empresas deben sentir que la ciudad es su socio, que pueden abogar por sus intereses y ser incluidos en los planes y proyectos que los afectan. Yo me comprometo a eliminar los trámites burocráticos innecesarios para que así sea.

  • Simplificaré los departamentos de planeamiento y zonificación para asegurar a los empresarios un servicio más eficiente, efectivo y funcional.
  • Me asociaré con fondos de innovación locales y organismos aceleradores para atraer más inversionistas a la ciudad. Estableceré centros de empleo que permitan que las empresas crezcan en la ciudad sin tener que trasladarse a los suburbios.
  • A partir de nuestros planes maestros, alinearé los códigos de zonificación para los distritos empresariales con las herramientas de urbanización necesarias.
  • Con el objetivo de promover la innovación, la cooperación y el comercio, crearé una relación colaborativa con los cinco centros educativos empresariales más importantes en nuestra ciudad: la Universidad de Utah, el Westminster College, el Salt Lake City Community College, BYU Salt Lake Center y el LDS Business College.
  • Simplificaré y agilizaré el proceso para obtener una licencia comercial.

Hagamos un centro atrayente

Nuestra ciudad debe tener un centro vibrante que atraiga a visitantes del resto de la ciudad, del estado y del mundo, un centro que refleje la diversidad de nuestra población, el rico trasfondo cultural que tenemos y los 125+ lenguajes que se hablan aquí.

En lugar de diversificarla, estamos aburguesando nuestra ciudad—una dirección a la que intentaré darle la vuelta. Nuestro plan económico de desarrollo incluirá proyectos con una rica mezcla cultural de centros comerciales, restaurantes de comida étnica y entretenimiento diverso.

  • Implementaré proyectos basados en un Plan de Transportación Pública Maestro que incorpore los servicios de TRAX, autobuses, bicicletas y automóviles, que sirva las necesidades de los residentes mayores, de los que requieren acomodaciones especiales y de los peatones.
  • Revaloraré las tarifas de estacionamiento, la duración del tiempo máximo en nuestros parquímetros y las multas. En los últimos años, la tarifa por hora se ha incrementado de $1 a $2 dólares y las horas de paga se incrementaron de las 6 pm a las 8 pm. El pago con tarjeta de crédito también subió de $1 a $2.
  • Implementaré un programa de control de funcionamiento de nuestros parquímetros.
  • Reasignaré agentes de policía a los vecindariosy crearé una presencia más visible en el centro de la ciudad.
  • Implementaré recomendaciones de zonificación con incentivos para crear más opciones de vivienda familiar y amenidades para los que prefieren un modo de vida urbano.
  • Implementaré un sistema de zonificación incluyente con incentivos para crear oportunidades de vivienda para nuestros residentes de bajos recursos y proveer alternativas viables al vivir en la calles.